La Corona de Adviento: El primer anuncio de que la Navidad está aquí.

Adviento en latín adventus significa Venida. Los cristianos nos preparamos durante cuatro semanas para la llegada de Jesucristo, en un tiempo de espera y conversión para el inicio del año litúrgico.

¿Cuál es el origen de la Corona de Adviento?
Como una costumbre precristiana, los germanos o alemanes creaban coronas de ramas verdes y encendían fuegos para protegerse del frío y la oscuridad del invierno. Esta práctica se convirtió en un ejemplo extraordinario y cargado de simbolismo en la cristianización de la cultura.
“Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8, 12).
Los cristianos del siglo XVI supieron apreciar la enseñanza de Jesús, por lo que la corona en invierno está cargada de enorme simbolismo para celebrar el adviento: el nacimiento de Jesús, como luz que ha venido, que está con nosotros y que vendrá con gloria.

¿Cómo debe elaborarse una buena Corona de Adviento?

Su forma circular representa la eternidad del amor de Dios.
Las ramas verdes representan la esperanza de su gracia, el perdón de los pecados y la vida eterna.
Las cuatro velas representan la luz del mundo que va creciendo.
Los frutos rojos que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén.
El listón rojo representa nuestro amor a Dios y su amor hacia nosotros.